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Conseguir un trabajo es parecido a ganar la lotería

Hoy en día, el hecho de ser seleccionado para un trabajo es casi equiparable al hecho de que toque la lotería. Hace cinco días que me inscribí en una “oferta” de empleo en Infojobs, y tras revisar la ficha de mi candidatura veo que ya hay más de 1.200 personas inscritas para ese mismo puesto.


Este es solo un pequeño ejemplo del desastroso panorama laboral existente en España, en donde en las actuales ofertas de trabajo se inscriben miles de candidatos que necesitarán algo más que suerte para conseguir el empleo. Desde un punto de vista personal, el hecho de ver que hay más de mil personas inscritas a la misma oferta es algo totalmente desalentador, algo que escapa del optimismo inicial, tanto así que puedo equiparar el hecho de ser elegido con ganar una lotería.


Considero que hoy por hoy, conseguir un empleo tiene que ser por medio de ayuda, es decir, a través de un amigo de otro amigo que te recomienda para un determinado puesto, o te hace el favor de presentar tu candidatura personalmente. De esta forma estarías más expuesto a ser seleccionado en lugar de hacer una entrega de currículum o registro en web, que de forma muy poco probable serías seleccionado.


El amiguismo por tanto, supone ser una herramienta más útil que el uso de otros recursos o incluso valores, tales como el compromiso por el trabajo bien hecho, la habilidad, la productividad laboral, y en definitiva, el ser una persona apta para un trabajo. Si eres amigo o conocido de una persona que te hace el favor de “colocarte” en una empresa, entonces no tienes que preocuparte por ser el mejor en lo que haces, ni tampoco tienes que esforzarte por aparentar que te interesa lo que vas a hacer, simplemente te aprovechas de la situación que te brinda la vida.